miércoles, 18 de noviembre de 2015

Intervención Psicopedagógica de Déficit de Atención (I)








Definiciones teóricas déficit de atención

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es una condición médica reconocida por la Organización Mundial de la Salud  y se caracteriza por tres distintos tipos de síntomas:
  • Dificultades en el rendimiento atencional (inatención)
  • Dificultades en regular el nivel de actividad (hiperactividad)
  • Dificultades en el control de los impulsos. (Impulsividad)
Aunque estos síntomas del TDAH se listan siempre como una tríada diagnóstica, el TDAH es bifactorial: los síntomas indicativos de inatención pueden darse separados de los de hiperactividad e impulsividad, pero no es posible separar la hiperactividad de la impulsividad en el contexto de este cuadro clínico. Así es que si encontramos a un niño puramente hiperactivo, es decir, sin ningún indicador de impulsividad sería adecuado sospechar que nos hallamos frente a una situación de naturaleza diferente. Por lógica, también existen niños impulsivos sin rasgo alguno de hiperactividad, pero ellos no deben ser incluidos en el trastorno que nos ocupa, a no ser que padezcan de inatención.
Por razones de comodidad en vez de mencionar el nombre completo del trastorno se recurre con frecuencia a la sigla TDAH:
T _ Trastorno
D _ Déficit
A _ Atención
H _ Hiperactividad
Se lo considera un trastorno neurobiológico innato y con una carga genética importante que afecta de forma variada y persistente la vida de quienes lo padecen. Los estudios conocidos hasta la fecha le dan poca relevancia a traumas sobre el encéfalo o a la influencia medio ambiental. Sus síntomas primarios se concentran en torno de la performance atencional: "deja incompleta sus tareas, comete errores por descuidos, se distrae con facilidad", el nivel de actividad: "no se queda quieto en su silla, está continuamente haciendo algo con las manos, habla sin parar" y el control de los impulsos "contesta antes que se haya terminado de hablar, interrumpe en las conversaciones, no puede esperar su turno …"


Leer más: http://www.monografias.com/trabajos100/intervencion-psicopedagogica-deficit-atencion/intervencion-psicopedagogica-deficit-atencion.shtml#ixzz3rpXNIoPy

martes, 10 de noviembre de 2015

MOTRICIDAD

MOTRICIDAD

Esta referida al control que el niño es capaz de ejercer sobre su propio cuerpo.




La motricidad se divide en Fina y Gruesa.



La motricidad fina: implica movimientos de mayor precisión que son requeridos en tareas donde se utilizan de forma simultanea el ojo, las manos, dedos.



Motricidad Gruesa: Coordinación de movimientos amplios.



Juan Navarro Zamora
Psicopedagogo
Entrenador Nacional de Taekwondo y Hapkido

domingo, 8 de noviembre de 2015

RECORDANDO A LOS CLASICOS


Recordando a los clásicos.



Al educar, pretendemos que el niño o el adolescente adquiera una buena inteligencia generadora y una buena inteligencia ejecutiva. Aquella le proporcionará buenas ideas, buenos sentimientos y buenos deseos. 

Pero la inteligencia ejecutiva le permitirá evaluar las propuestas, tomar decisiones  mantener la acción.
Ésta es la nueva frontera educativa que tiene como objetivo la formación de una personalidad poderosa y armónica: ayudar a construir la inteligencia generadora y la inteligencia ejecutiva del niño.


Juan Navarro Zamora
Psicopedagogo

Bibliografía:- Autor: José Antonio Marina.- "Los secretos de la motivación".- Biblioteca UP.- Editorial Ariel